lunes, 27 de mayo de 2013

Una mujer, además de hermosa, sabia.

LA VOZ LIMEÑA DE UN TIEMPO


Todas las puertas cerradas, todas perdidas.
Todas las calles ajenas, sordas, todas sombrías.
Para picar la piedra, cantero, si está dormida.

Escribe: Selva Vargas R.



Se dice, se  rumorea, se escucha que su esencia se disolvió, mas con plena seguridad me atrevo a afirmar que sus laditos, limeñísima, aun retumban en cada prosa, en cada rima, en cada letra con sabor a mazamorra y aroma a suspiro.

Son las tres en punto de la tarde de un barrio limeño más, un domingo más, se puede percibir la fragancia del ají amarillo fresco  y el arroz con pollo recién  preparado, y en la radio , en una de esas emisoras de música  de aquella época suena “Una veredita alegre ,con luz de luna o de sol tendida como una cinta con sus lados de arrebol. Arrebol de los geranios y sonrisas con rubor; arrebol de los claveles y las mejillas en flor.”  Y en mi  mente sorpresivamente, como un tipo  inercia aparece dentro de mí su rostro.

´´Jazmines en el pelo y rosas en la cara “ Chabuca, barranquina apasionada, como se te ocurre describir con tanta lisura  aquella  canela en flor. 

Con su garbo y coquetería  logró hacer  retumbar los corazones criollos, iluminaba el opaco y triste cielo limeño con se magnífico  andar a ritmo de  paso peruano, y es que en tu voz se siente la fragancia de un Perú.

Recuerdo en mis diversas  memorias de la infancia, repitiendo recuerdos y creando escenarios de momentos perfectos, las reuniones, los domingos familiares era infaltable en la radio ,luego al transcurrir de las horas y  con algunos tragos demás, entre pisco y pisco, copa y copa ,  la voz ya embriagadecida de mi tío que empezaban a entonarla, declamarla con gran sentimiento   criollo.              

                                                                     
Él : Nancy,  Selvita ya sabe bailar valls?                                            
Ella: Creo que tienes que enseñarle.


O  cuando  en aquella plazuela de ése Surco viejo, antiguo, donde   le rendían homenaje cada año cantantes, bailarines y caballos de paso, a mis sólo ocho años, el llanto de las cuerdas de la guitarra  y el latido del cajón se me impregnaron hasta los huesos.

“Aplausos señoras y señores”-decía el presentador- “¡Viva Chabuca ,viva Lima,  Viva el Perú!”


Describió desde a  su padre  hasta  a un amor no correspondido, desde inmortalizar a  su peculiar vecina Victoria Angulo hasta el eterno poeta peruano Javier Heraud, a quién le compuso y dedicó  sin haberlo conocido y sin más  lo convirtió  en canción.

Lo quiso hacer bello pero lo hizo  perfecto, ese afán de cantarle a los causes del rio hablador, solo afán de quedarse  en los puentes ,para  ver quizás a un amor escondido pasar, y dejar que se vaya su voz hasta el mar, y viajar y viajar y vagar y vagar hasta allá más allá del allá.


Perfectas sus prosas mestizas.. incompletos sus amores tardíos, algunos vacíos, otros sin prisa, ya que en aquel barranco, se podían dar el lujo de esa premisa..., y es que la coquetería le desbordaba por las venas, «Un hombre que conoció a Chabuca y no se enamoró perdidamente de ella, no es hombre. Tiene que haberse enamorado de Chabuca. Todos los que la rodeábamos la seguíamos amando; hombres, mujeres y patos, estamos enamorados de ella para siempre», escribió una vez el poeta y eterno enamorado de Chabuca, César Clavo.

“Chabuca era una persona muy sensata, muy inteligente. Todo lo bueno lo tenía Chabuca. ¡¿Y qué más?! Eso que ha dado la vuelta al mundo: ““La flor de la Canela”- Óscar  Avilés.
 Fuente: El Comercio




Su voz  fuerte  resonaba como un  trueno en el azul, le cantó a la  costa, sierra y selva peruana, en especial a una  Lima antigua de grandes casonas afrancesadas, con inmensos portales y jardines de invierno, aquella Lima extinta y señorial y a pesar de todo y que el tiempo ya pasó, a pesar de ello el eco de su  canto trasciende en el tiempo y lo seguirá haciendo porque  aún hay fuego en su alama y vida en su son.


La expresión musical que en sus labios derramó para deleite no solo de su país, sino también de otros territorios es verdaderamente un muy grato orgullo para cualquier peruano de corazón y por ello es la señora y dueña de la canción criolla “soy, pues, hermana soberbia y orgullosa de los cóndores, nací tan alto que solía lavarme la cara con las estrellas…” , con aroma  de los huertos y llena de fragancia y frescura, no  sólo era bella sino fina, inteligente, tierna, espontánea, Chabuca era una mujer que expresaba lo que sentía, así ardiese Troya y que bueno que aún tenemos su sol para hallar su sombra.



Se quebrará mi voz cuando se apague de no poder  hablar  en el oído y quemará mi boca salivada la  que me queme si me besas”, dijiste y  es que qué son veinte o treinta años  si nació para volverse inmortal.

Pues entonces déjame que les  diga, déjame que les  cuente, que las estrellas como Chabuca  siempre  alumbraran el cielo y su música continuará  haciendo reventar nuestras gargantas.

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